Las Bodegas Campos de Córdoba abrieron sus puertas en el año 1908, dedicándose a la crianza de vinos de los pagos de Montilla y Moriles. Tras una laboriosa andadura, son hoy un referente gastronómico y cultural de la Ciudad, caracterizado por su defensa de las tradiciones populares.
A un corto paseo desde la Catedral, están enclavadas en la collación de la Axerquía, desde el tiempo de los árabes la zona más industriosa de Córdoba –platerías y curtidos principalmente-, que en el siglo XIX fue centro comercial de la Ciudad y es hoy Patrimonio de la Humanidad.
Su interior, abierto al público desde el año 1964, está formado por un interesante conjunto de antiguas casas y patios cordobeses de diversas épocas, conservados con el cariño y la sencillez que son el emblema de la Casa.
Alberga una extensa colección de viejos carteles de Ferias y festejos taurinos, y las firmas ilustres de sus botas de roble dan noticias del paso por esta Bodega de celebridades de dentro y fuera de España: la Casa Real, jefes de estado, flamencos, escritores, toreros y artistas.