Nuestra empresa nace de Antonio Salamanca, un maestro de obras que inculcó a sus hijos la pasión por construir hogares, proyectos y por supuesto sueños, siguiendo unos valores como son el amor por el trabajo bien hecho, la honestidad y la responsabilidad.
Lo hemos vivido en nuestra casa, con cada obra que se empezaba, con cada nuevo profesional que se incorporaba al equipo y a nuestra manera de hacer las cosas.
Como David y Javier Salamanca, nuestro principal orgullo es que nuestros clientes se convierten en prescriptores de nuestro trabajo, pero sobre todo se convierten en amigos de los que pasan los años y ahí siguen.
Con ellos desde 1981 hemos vivido historias que nos han marcado y ayudado a ser la constructora que queríamos ser.